Iniciativas privadas de conservación

La mayor superficie en bosques remanentes de la Reserva de Biosfera está en manos de propietarios privados. Estos bosques forman importantes corredores biológicos, fundamentales para dar continuidad a los procesos ecológicos de la zona núcleo de la Reserva Natural del Bosque Mbaracayú.

Con el propósito de asegurar la permanencia de estos bosques, se ha diseñado una estrategia de acercamiento a los propietarios de tierras, con los cuales se busca consolidar iniciativas privadas de conservación de los ecosistemas naturales existentes en sus propiedades, a través de compromisos voluntarios.

La Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú está conformada por un mosaico de actores sociales y económicos, entre los que destacan los propietarios de establecimientos dedicados a la ganadería y agricultura, principalmente sobre grandes extensiones.

La Fundación Moisés Bertoni ha avanzado en el conocimiento del estado catastral de la zona de influencia de la Reserva, obteniendo información socioeconómica a un nivel de detalle específico por finca, entre los propietarios de los predios mayores.

Desde del año 2003, a partir de un Fondo GEF (Banco Mundial) administrado por la FMB, el Programa de Apoyo de Iniciativas Privadas de Conservación, asume la misión de establecer acciones con los “grandes propietarios” cuyas propiedades se encuentran en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú (RBBM).

En este sentido se comenzó a delinear una estrategia de conectividad, que basada en la Visión de Biodiversidad impulsada por WWF, busca interconectar los principales remanentes boscosos con el área núcleo de la RBBM. Se identificaron dos remanentes con más de 5.000 hectáreas, uno de ellos perteneciente a la comunidad indígena Chupa Pou, ubicada en el sector oeste de la Reserva de Biosfera y el otro ubicado en la Reserva Natural Privada Morombi, ubicada al Sur, más allá de los límites de la Reserva de Biosfera.

La estrategia de Conectividad contempla los siguientes componentes

1. Corredores biológicos: Se han identificado áreas, asociadas a cursos de agua, en los que se pretende proteger la vegetación circundante a través de la identificación y concienciación de los propietarios de las tierras, a fin de lograr conectividad entre remanentes forestales y favorecer la circulación de fauna.

La necesidad de establecer corredores de biológicos en vez de mantener reservas aisladas, surge del hecho de que estos ecosistemas comparten características comunes, por lo cual la circulación de la fauna entre los distintos fragmentos de bosques es muy posible (más aún cuando esta interconexión se verifica a través de cursos de agua).

Los corredores también permitirán la continuación de vínculos ecológicos funcionales entre los distintos bloques forestales de la Región.

La mayor parte de estas áreas están ubicadas en propiedad de pequeños productores agropecuarios y comunidades indígenas, por lo cual el principal trabajo en estas áreas es el de enriquecimiento de remanentes forestales, establecimiento de sistemas agroforestales y plantaciones forestales de uso múltiple. Estas acciones son encaradas por la Gerencia de Desarrollo Rural, a través de proyectos orientados al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades.

Los Corredores Biológicos implican la protección de alrededor de 20.000 hectáreas de bosque ribereño.

2. Establecimiento de unidades de conservación privadas en áreas de importancia biológica y que por su ubicación estratégica en relación a los remanentes boscosos, requieren de niveles más altos de protección. Las Unidades de Conservación Privada se constituyen en compromisos voluntarios del sector privado con el uso responsable de los recursos naturales, por el cual los mismos restringen el uso de parte de su propiedad a favor del bien común.

En este sentido y según las características de las propiedades, disposición de sus propietarios y riqueza biológica, se implementan dos figuras de conservación privada

a) Servidumbres ambientales, establecida en la estancia “Rama III”, formalizadas a través de un contrato privado de conservación firmado entre la Fundación Moisés Bertoni y los Propietarios, e inscripta en el Registro Público de la Propiedad como parte integrante del mismo título de propiedad de las fincas. Ambas Servidumbres se encuentran en propiedades lindantes con el área núcleo de la RBBMb y en el inicio de los Corredores verdes.

b) Reservas Naturales Privadas, que una vez que sean declaradas formarán parte integral del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP) de Paraguay.
Las futuras Reservas Privadas están ubicadas en la “Estancia Felicidad” y “Don Marcelo”.

La estancia “Felicidad” se encuentra en el final del corredor verde que une el área núcleo de la RBBMb con la comunidad indígena Chupa Pou, la misma cuenta con unas 2000 ha de conservación con un sistema de zonificación que prevé, entre otras, una zona intangible y otra de uso sostenible.

 

La Estancia Don Marcelo, con 2050 ha protegidas aproximadamente, linda con el área núcleo de la RBBMb y protege importantes nacientes de agua que contribuyen al equilibrio de la cuenca.

 

En estas Reservas Privadas se desarrollaran Planes de manejo que aseguren la protección de los recursos naturales en el marco de una visión de conjunto determinada por los límites de la RBM y remanentes asociadas.

3. Restauración de Paisaje Forestal
Considerando que el 67% de la superficie de la RBBM pertenece a grandes propietarios privados con 100 o más hectáreas de tierra cada uno; es estratégico que los mismos se involucren en temas de conservación, especialmente en una estrategia de conectividad entre los remanentes boscosos de estas grandes propiedades y el área núcleo de la RBBM, evitando así el efecto isla.
Actualmente, en el marco más amplio de una estrategia de Restauración del Paisaje forestal, se esta desarrollando proyectos

Al momento se están reforestando 150 hectáreas, con especies nativas, bajo el modelo de responsabilidad compartida y ya existen otras 4,600 hectáreas bajo conservación en dos reservas privadas lindantes con el área núcleo la RBBM, buscando establecer un corredor con los remanentes boscosos de una de las comunidades indígenas Aché; además de una servidumbre ambiental de 550 hectáreas, también aledaña al área núcleo.

Se han firmado tres convenios para reforestación de responsabilidad compartida y de recuperación de áreas degradadas, en las estancias Felicidad, Nueva Esperanza y Don Marcelo, las tres forman parte importante de los corredores de conectividad, tanto al Sur como al Este de la RNBM

 

Dentro de este componente, es destacable la participación de la FMB en el año 2005, en el Seminario de Recuperación de Paisajes Forestales Degradados realizado en Córdoba, Argentina, y convocado por la UICN, donde la experiencia de la Fundación, denominada “Reforestación de responsabilidad compartida y recuperación de áreas degradadas en la Reserva de Biosfera del Bosque Mbaracayú (Paraguay)”, fue seleccionada para su presentación ante los asistentes